martes, 15 de agosto de 2017

Triatlón de Adra. El triatlón de la empatía

Texto: José Paneque
Fotografías: Violeta L.L.Márquez (prueba adultos masculino) y José Paneque


El triatlón celebrado en la localidad costera de Adra el pasado domingo 13 de agosto ha supuesto una oportunidad para los padres y madres de los triatletas de ponerse en la piel de sus hijos e hijas por un día.

Es de agradecer la iniciativa de la Federación Andaluza de Triatlón (FATRI) de organizar a través su delegación almeriense una Triatlón Flash para hombres y mujeres además de la prueba puntuable de menores incluida, un mes antes, en el calendario de la temporada 2017 completando de este modo una prueba en cada provincia andaluza. Las distancias para la prueba de adultos era prácticamente similar a la de los alevines, realmente 50 metros menos en el segmento de la natación, lo cual también ha sido de agradecer por muchos.

Es de imaginar que unos de los objetivos de una organización deportiva como es la FATRI es la de lograr la popularización de estas tres disciplinas deportivas combinadas, tan espectacular de ver y practicar. De esta forma, desconozco si conscientemente o por casualidad, ha permitido que padres y madres probasen por primera vez un deporte al que estamos vinculados por la pasión de nuestros menores desde hace, en algunos casos, seis años.

En esta ocasión también hemos podido ver que este tipo de pruebas flash, con distancias menores a las oficiales y puntuales en los circuitos de adultos, ofrece la oportunidad a triatletas que están recién recuperados de lesiones a probarse en competición sin la presión de jugarse nada y sin tener que forzar por terminar. El ejemplo lo conocimos con una chica procedente de otra comunidad autónoma que venía buscando una prueba de distancias menores.  

Lo positivo de esto es que hemos sufrido el esfuerzo, vivido las sensaciones y sentido el apoyo de nuestros familiares y amigos. Además los menores triatletas han realizado el papel de reporteros y reporteras gráficas, entre ellos mi hija, a los que quiero agradecer el gran recuerdo que nos habéis dejado.

















































































 





























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































En esta ocasión no pude realizar fotografías de las categorías benjamín y prebenjamín pero os dejo con esta carrera de la prebenjamina más pequeña del Club de Triatlón ADS-Clínicas Cariñano.

¡Hasta la próxima!






































martes, 18 de octubre de 2016

Rubén Montoya Sánchez. "No existe el cuerpo perfecto"








Entrevista y fotografías: @jllpaneque


En  un mundo donde el cuerpo se cultiva más que la mente y la imagen pública que los jóvenes ofrecen en las redes sociales prima sobre todas las cosas, Rubén afirma que "no existe el cuerpo perfecto" y me atrevería a decir que tampoco la mente. La discapacidad puede ser física, intelectual o sensorial, pero ¿estamos totalmente capacitados los que pensamos que no tenemos discapacidades de estas índoles?¿No somos todos de alguna manera discapacitados? Quizás alguna de estas preguntas encuentren respuestas tras conocer un poco más a Rubén que lleva tatuado en su espalda "Hago de la discapacidad una capacidad".


Rubén es un deportista innato ya que en sus 27 años de vida el deporte ha sido la única clave para poder mejorar su calidad de vida. Su afición a la práctica deportiva y a los vídeojuegos son sus “formas de despejarse”. Estudiar no es lo suyo pero lo hace por mejorar profesionalmente. En este momento se prepara por su cuenta unas oposiciones de auxiliar administrativo al ayuntamiento de Sevilla y en la actualidad trabaja de manera temporal como teleoperador, algo verdaderamente insuficiente para cumplir sus objetivos de emancipación con su pareja que ha terminado sus estudios universitarios recientemente y tampoco cuenta con ingresos estables para poder dar juntos ese salto al vacío que para los jóvenes de nuestro país está suponiendo el “irse de casa”.


Rubén eres una persona con capacidades diferentes marcadas éstas por lo físico, ¿cómo se denomina tu discapacidad?
Mi discapacidad es física, en un porcentaje del 73% y se denomina Sepsis meningogócica. Es una de las denominadas enfermedades raras con muy pocos casos en el mundo. A los cinco meses de nacer la contraje y los médicos que me trataban conocían alrededor de 15 o 20 casos en el mundo.


A lo largo de tu vida el crecer con un problema físico supongo que marca tu personalidad y que te habrá hecho ser protagonista de historias para olvidar y de historias para recordar.
Más para recordar que para olvidar. Cuando era chico, en la primera etapa del colegio, yo era el más alto de la clase [risas] pero con el paso del tiempo me fui quedando atrás. En el colegio mi experiencia fue muy satisfactoria con los compañeros de clase, con el resto de alumnos y con los profesores. Siempre hay algún chaval, el típico niño que intenta picarte, generalmente personas que por desconocimiento no entienden lo que tienes y que llegan a insultarte. Yo siempre he estado abierto a recibir insultos y he procurado responder con la mayor educación posible, intentando que la persona aprenda que no tiene que faltar de esa manera. Si a mi me preguntan lo que yo tengo, yo lo explico, no hace falta que me digas “cojo” u otro apelativo y así si alguien pregunta a esa persona sobre lo que me pasa, ella puede explicarlo.


Pero realmente, ¿crees tú que existe alguna persona que no tenga algún tipo de discapacidad mental, física, sensorial o al menos limitación en algún grado aunque éstas no entren en los baremos de cuantificación?
Yo pienso que la verdadera discapacidad es la falta de capacidad que tienen algunas personas de entender que todos tenemos capacidades diferentes. El discapacitado es el que no entiende eso. En el momento que lo entiendes, tú eres un capacitado. Yo es algo que he entendido y aprendido desde pequeño y por lo tanto yo me considero capacitado.


¿Qué personas importantes hay o ha habido en tu vida?
Evidentemente mis padres y hermanos han sido unos pilares muy importantes en mi vida pero si tuviera que destacar a alguien ese es mi hermano Jesús. Él ha sido, además de mi hermano mayor, mi consejero ya que me ayudó a elegir mi camino. Es una persona que aunque tenga su vida y sus responsabilidades no deja de estar pendiente mía, atento a las necesidades que pueda tener,... me tiene siempre en la cabeza.


Sé  que eres una persona muy deportista, ¿qué deportes practicas?
Ahora mismo realizo musculación en el gimnasio y orientado por un entrenador me gusta hacer ejercicios físicos en las anillas. También practico natación y me gustaría poder hacer ciclismo con bicicletas standby pero ahora mismo la economía no me llega para invertir en una bicicleta de este tipo.


¿Qué tipo adaptación llevan estas bicicletas?
Son unas bicicletas que van a remo. Son bastante caras y de vez en cuando lo he practicado en Dos Hermanas. Son como unos triciclos alargados y que vas con el punto de equilibrio más cerca del suelo. Me gusta muchísimo. Espero que haya algún tipo de subvención. Que sepa sólo hay una asociación en Dos Hermanas, donde he ido en ocasiones a probar y según me han informado dependiendo del tipo y grado de minusvalía tienes porcentajes de descuento. Pero como todo se requiere también tiempo para informarte y yo estoy todo el día entre el trabajo, el gimnasio, la piscina y los estudios y llega la noche y no me ha dado tiempo de hacer nada.


En  el gimnasio, además de la musculación realizas ejercicios en anillas. ¿En qué consisten?
Las anillas me gustan mucho. No son las anillas típicas que tú ves en la televisión en las que el atleta se cuelga y realiza piruetas en el aire. Es un entrenamiento diferente. Se realiza la musculación y se compagina con las anillas. Se trata de realizar el mayor número posible de ejercicios con el peso de tu cuerpo, solamente tocando con la punta del pie en un punto de apoyo, todo lo demás tienes que lograrlo con la fuerza de tus brazos y de tu cuerpo e intentar mantener el equilibrio. Se desarrolla mucha elasticidad y por supuesto equilibrio, y en eso es en lo que mi entrenador, durante estos siete años, trata de inculcarme. Para mi ha sido una gran mejora ya que yo entré hecho polvo.


Me  hablas de que entraste en el gimnasio hecho polvo ¿físicamente?
Sí fisícamente. Se me estaba empezando a atrofiar la parte derecha del cuerpo y había perdido casi la totalidad de la movilidad del brazo, no tenía fuerza, requería de la silla de ruedas para hacer recorridos largos ya que no aguantaba ni siquiera andando. Saltar era imposible para mi. Sigue siendo la parte del cuerpo que tengo peor pero creo que está más fuerte que la izquierda y todo gracias a mi entrenador que es el que me ha dado caña física para nivelarme y yo por mi parte aportando la psicológica.


Está claro que si la cabeza no quiere el cuerpo no puede, ¿dónde están los límites?
[Pensativo] Yo creo que los límites están donde tú te los pongas. Evidentemente hay límites en la vida diaria, mis amigos juegan al fútbol y yo no puedo jugar pero porque me tengo que cuidar las piernas y me pueden dar una patada y partirme una pierna, pero límites, yo creo que no hay límites. Si yo hubiera puesto límites en mi vida yo estaría aún sentado en la silla de ruedas. También he contado con mi familia que era la primera que me decía que no los había y actuaba en consecuencia, por ejemplo si las llaves estaban en lo alto del mueble no se iba a levantar nadie a cogerlas por mi, yo acercaba una silla, me montaba en lo alto y cogía yo la llave,… y así se va aprendiendo. A día de hoy, aunque viva con ellos soy independiente.


No pensaría que no lo eres, ¿vienes conduciendo?
Sí, tengo mi coche. También pensé que nunca sería capaz de sacarme el carné de conducir pero finalmente me lo saqué y me compré un coche y ahí estoy.

¿Tuviste muchos problemas para sacarte el carné?
Bueno, tuve que ir a Sevilla porque en Utrera no había coches adaptados para poder realizar las prácticas. Una vez que lo tuve y me compré el coche lo adapté en Dos Hermanas y ahí lo tengo,… y que me dure mucho que es el único que tengo [risas].


¿Te consideras buen conductor?
[Seguro] Yo sí me considero buen conductor. Un par de accidentes cuando eres “nobel” pero no he tenido problemas gordos en los nueve años que llevo de carné.

¿Te lo sacaste cunado tuviste la edad?, ¿a los dieciocho años?
Sí, con los dieciocho años recién cumplidos. Tras realizar un "trabajito" en los cupones, pude ahorrar algo, hablé con mi abuela y ella me regaló una parte del carné y yo pagué otra. Después vino el coche que acabo de terminar de pagar hace unos meses, por fin. [Risas]


Evidentemente no tienes un trabajo como para poder independizarte y estás preparándote para optar a un empleo en la administración de Sevilla, ¿no hay posibilidades de acceder a un puesto público aquí en Utrera?
Sí hay posibilidades, incluso nosotros los discapacitados tenemos un porcentaje garantizado ya que en un proceso de oposición nosotros competimos en igualdad de condiciones con otros discapacitados por un número "equis" de plazas. A diferencia de los no discapacitados que luchan entre ellos y con nosotros, los cuales lo tienen más difícil que nosotros, aunque esto entre comillas. También el acceder a un trabajo en Utrera con un sueldo menor y con un temario más complejo pues complica las posibilidades de alcanzarlo. […] He estado un año y medio preparándome en una academia y también con un preparador pero ahora lo hago solo.


¿Cuándo está prevista la convocatoria de oposiciones?
Según el preparador, estaban al salir. […] Ahora está la cosa parada pero ya que he invertido mi tiempo y mi dinero ahí pues a tirar hacia delante y esperar lo que haga falta.

Hace casi un año que comenzaste a nadar con el Club Natación Utrera, ¿qué te está pareciendo la experiencia?
Me gustado bastante y me ha alegrado mucho que el club haya abierto una sección de natación adaptada para personas con capacidades diferentes, que suena mejor que para discapacitados [risas]. He de decir que ha tardado en llegar pero finalmente ha sido importante. […] Ahora ya estamos federados, y yo nunca pensé que fuera a estar federado en ningún deporte y ya ves.


En  el equipo de adaptada hay un nadador con el que creo que tienes una relación especial ¿Qué tal tu experiencia con Salvador?
[Sin dudarlo] Es un máquina. He aprendido mucho de él. Ha tenido muchos baches en la vida pero es un “coquito” y además es una bellísima persona que tiene muchas posibilidades de alcanzar lo que se termine proponiendo. Para mi es una alegría tenerlo de compañero. Yo no lo conocía de nada y desde que entramos en el club somos amigos del alma.


¿Perteneces a alguna asociación de personas con capacidades diferentes?
Yo estuve hace muchos años en una asociación que resultó finalmente ser una estafa, nos engañaron a todos. El fundador se quedó con el dinero de todos los discapacitados, siendo él también discapacitado. Y ahora estoy en Apdis, una asociación en la que no se paga cuota y aún así veo que se preocupan en mantener a los socios informados de las ofertas de empleo y ayudas a la diversidad que surgen. Me gusta porque veo que se preocupan, que están implicados.

¿Qué logros académicos tienes?¿Has sido buen estudiante?
Me saqué el bachillerato. No estudié a un nivel muy alto pero nunca lo he dejado. Después me interesó el formarme como monitor deportivo. También me gustaba la informática y realicé un curso de iniciación al diseño de páginas web. La verdad es que la mayor parte de mi formación ha sido pegada a un escritorio ya que dicen que son los cursos que puedo hacer,... pero bueno [resignado]. Antes de verano me he sacado el curso de monitor de natación. Ese ha sido mi último logro académico. 



La  mayoría de los jóvenes de tu edad no han llegado a ver un contrato laboral en su vida, ¿es tu caso?
Yo he llegado a cotizar un par de años entre los cupones, una empresa de telefonía y de comercial en una peluquería. Después he tenido otros trabajos pero como la mayoría de las personas y sobre todo los jóvenes de hoy en día, sin regularizar. En la actualidad tengo un trabajo temporal como teleoperador en la compañía Adeslas.

Está bastante clara tu implicación deportiva por cómo te mejora la calidad de vida pero, ¿adónde te gustaría llegar con el deporte?
Esa ha sido mi primera meta, la calidad de vida. La natación, además del fondo que estoy alcanzando, me está aportando mucha fuerza en las piernas y mira que las muevo poco ya que en mi categoría solamente se puede mover el tronco, el tronco y los brazos y yo al nadar no las muevo pero cuando los compañeros hacen sus series de ejercicios de piernas yo me paro en una esquina y muevo las piernas, pedaleo debajo del agua, abro, cierro,... realizo muchos ejercicios de piernas para no perder la fuerza.


¿Habías tenido alguna experiencia previa en piscina?
Yo no lo conocía y a mi me está encantando la natación. Yo llegué aquí, vi el agua y creí que después de llevar siete años entrenado en el gimnasio que me iba a comer la piscina pero cuando hice los primeros 25 metros ya estaba prácticamente muerto y ahora estamos haciendo entre ochenta y noventa largos,… y termino reventado. Llego a casa para ducharme, hartarme de comer y acostarme.


Con la cantidad de horas de deporte que practicas diariamente, ¿no tendrás problemas de dieta?
Yo como de todo, aunque como poco dulce porque no me gustan mucho. Los azúcares los tomo de los yogures y la fruta. También me encantan las hamburguesas, las pizzas como a todo el mundo. Debería hacer algo de dieta ya que conforme mi cuerpo va creciendo muscularmente mis piernas no van a poder con el peso de este por lo que me veo obligado a fortalecerlas para evitar una lesión mayor pero de momento en los últimos diez años no he pasado de los cincuenta kilos. Gracias al deporte me mantengo aunque coma bastante sin cortarme. El hacer deporte te permite eso, el comer sin limitarte ya que después lo quemas.


Como cualquier joven supongo que en algún momento de tu vida te gustaría independizarte e irte a vivir con tu pareja ¿Cuánto tiempo lleváis?¿Tiene ella algún tipo de capacidad diferente?¿Cómo ves el hacerlo pronto?
Llevamos más de 8 años juntos. En referencia a la capacidad diferente pues sí, ella tiene la capacidad de valorarme como me valora que ya que es una persona que desde el primer momento me ha tratado sin la limitación en la mirada, sin pensar que yo era una persona con una discapacidad. No ha visto en mi ningún limite y tampoco ha pretendido nunca imponérmelos, al contrario. […] Me encantaría ver que ella logra sacarse unas oposiciones, que nos estabilicemos económicamente ambos y podamos plantearnos algo juntos.


Rubén, ¿quieres aportar algo?
Sí quiero que quede claro que no existen las limitaciones. Creo que uno de los mayores enemigos de las personas con capacidades diferentes o no, es el cargarse de complejos. Hay personas con sobrepeso que por el hecho de no ponerse en bañador, por no aceptarse, no van a la playa. Y yo me pongo en calzonas y mis piernas están mucho peor que tu cuerpo entero,... y voy por la playa siendo la persona más feliz del mundo, y me miran todos los que allí están pero bueno, me pongo en el lugar de ellos y los comprendo,... pero yo complejo, ninguno. […] Por otro lado también hay personas que consideran que nosotros tenemos límites y nos tratan de manera diferente, como pasa con la natación que te pueden considerar que estés “malito”, que necesites nadar a modo de rehabilitación y sin embargo yo nado porque mi reto es seguir federado y llegar a competir representando a mi país. Así que desde aquí aprovecho para dar mucho ánimo a todas las personas que tengan capacidades diferentes y que lo que piensen que puedan o quieran hacer, que lo hagan, que no hay limitaciones y si yo me he sabido buscar la vida cualquiera puede hacerlo.







lunes, 4 de abril de 2016

Duatlones de menores. El lado oscuro


Vergonzoso. No somos capaces de encontrar otro adjetivo para calificar lo vivido el pasado sábado en la duatlón de San Juan de Aznalfarache, una prueba perteneciente al II Circuito Andaluz de duatlón de menores.

Quizás muchos en este momento piensen lo mismo, “sí, hubo fallos de organización”, “sí, hubo errores por parte de los jueces”, pero no, no es por eso por lo que sentimos vergüenza, la vergüenza nos embarga por la actitud irrespetuosa que muchos padres y madres protagonizaron esa mañana.

En el deporte como en la vida hay que tener respeto por los demás y este deporte se caracteriza por esto mismo. Desde hace más de 4 años nuestra hija entró a formar parte de esta “gran familia que es el triatlón” como así la definiera el presidente de la Federación Andaluza José María Merchán en la pasada Gala del Triatlón celebrada en Punta Umbría, gala que todos llevamos en la memoria, sí, la del pregón en la que alguien tuvo un sueño. Desde el momento en que nuestra hija participara por primera vez, sin tener referente de triatletas en la familia, nosotros empezamos a vivir este deporte como algo muy positivo, ya que sin conocer a nadie, el aliento y el apoyo se sentían en cada carrera y poco a poco fuimos conociendo deportistas y familiares por toda la geografía andaluza. Aunque los niños y niñas sean rivales cuando suena la bocina, las relaciones de compañerismo y deportividad han estado siempre presentes, antes, durante y después de cruzar el arco de meta.

Siempre había visto respeto por jueces y organización incluso en aquellas carreras en las que se había puesto en juego la integridad física de los deportistas en el recorrido de la prueba. El sábado ese respeto se esfumó y pudimos ver el lado oscuro del ser humano, ese que sale del entrenador de fútbol frustrado que habita en muchos padres y madres de los menores que practican ese deporte y que nunca hubiéramos imaginado verlo aflorar en una competición de duatlón, triatlón o acuatlón.

Quizás la popularización y el crecimiento de esta disciplina deportiva ha traído o incluso ha atraído a muchas personas que no consideran que su comportamiento es un ejemplo para sus hijos e hijas y para el resto de los presentes, pero sí lo son y las actitudes vividas el sábado son, simplemente, deleznables.

Nosotros no queremos y creo que muchos estarán en consonancia con lo que decimos (otros quizás no), que nuestra hija presencie estos comportamientos agresivos, descalificadores e increpantes y que además queden impunes y sin repercusión, afianzándose como método natural para resolver conflictos y reclamaciones.


Consideramos que la Federación debe reflexionar sobre qué medidas va adoptar y de qué forma controlar errores de recorrido, de vueltas o de comportamientos antideportivos por parte de los acompañantes. Evidentemente, los deportistas, no olvidemos que son niños y niñas, tienen que saber cuál es su cometido, conocer el recorrido y deben contar sus vueltas, pero los jueces tienen que supervisar quién es el que lo cumple y sobretodo el que lo incumple, con el objeto de tener un criterio sancionador. Aunque la honestidad se presuponga en los deportistas, no se puede dejar en manos de los valores de cada familia ni de la organización el cumplimiento de las normas federativas, más aún hoy día, que todos hemos visto la popularización y el incremento exponencial de participantes en este deporte. Creemos recordar que el presidente informó en la gala de Punta Umbría que las fichas federativas de menores habían crecido de 50 aproximadamente en las primeras convocatorias a más de 400 en la temporada en curso, lo que hace que se agoten las plazas en cada carrera (alrededor de 200 inscripciones). Este crecimiento genera también la necesidad de ampliar proporcionalmente el número de jueces presentes en cada prueba para que el cumplimiento de las normas y el buen funcionamiento permita que se siga percibiendo el sentimiento de que somos una “gran familia”, y si es posible, bien avenida.

José Paneque y Mar Márquez

jueves, 21 de mayo de 2015

Iñaki Alegría y Gambo. Donde comparten cama la vida y la muerte.

Fotografías @jllpaneque

Hablar de Iñaki es hablar de África en primera persona y con nombres propios. Iñaki Alegria, es médico licenciado por la Universidad de Barcelona – Hospital Clínic y especializado en pediatría en el Hospital de Granollers. Ya desde sus primeros años de formación su implicación emocional con los más necesitados del planeta era latente en sus inquietudes hacia esta profesión tan vocacional.

Para Iñaki, al igual que para el médico, astrólogo y alquimista suizo Paracelso, “El fundamento más importante de la medicina es el amor”, y es así como la entiende, un acto de amor, entrega y acompañamiento a aquel que está sufriendo y necesita que estén a su lado.

Con estás premisas por bandera Iñaki está dando a conocer, poniéndole nombre, la realidad de desnutrición y pobreza que vive África y que difícilmente va poder superar sin ayuda externa. Sin embargo, Iñaki en su afán positivista nos presenta unos niños felices, pero claro, tras tener cubiertas sus necesidades alimenticias.

Iñaki ha escrito el libro “Alegría con Gambo” tras haber desarrollado en este pueblo etíope una gran labor social y haber ayudado con sus conocimientos y su cariño, a estos niños y sus madres en un rincón del mundo donde nosotros hemos tenido la suerte de no nacer.



Iñaki reflexiona sobre esta cuestión de cuna ya que este joven pediatra nació en el año de las grandes hambrunas en Etiopía, pero en España. Una sutil diferencia que condiciona el futuro de las personas desde el mismo momento de venir al mundo. En Gambo el 25% de los niños y niñas no llegan al año de vida por lo grandes problemas de desnutrición. Esto condiciona a los progenitores hasta el punto de no querer ponerle nombre a sus hijos hasta el año y de ese modo estar menos vinculado emocionalmente con ellos ya que la pérdida de los mismos es habitual.


¿Por qué te especializas en pediatría?
Porque los niños son vulnerables y son los que más sufren en situaciones de pobreza, crisis, enfermedad, emergencia y debilidad.

¿Cómo llegas a África y concretamente a Gambo en Etiopía?
Si nos remontamos ocho años atrás te explicaré mi primera experiencia en cooperación. Era estudiante de medicina cuando aterricé en Honduras. Realizando proyectos de asistencia sanitaria en áreas rurales y programas de integración social con niños de las regiones más pobres y marginales. Esta experiencia me marcó profundamente y no hizo otra cosa que consolidar el deseo que hacía años sentía por implicarme en proyectos de cooperación internacional. El resultado fue que dos años más tarde volvería de nuevo a Honduras.
Tras finalizar la carrera de medicina, realicé la residencia de pediatría en el Hospital de Granollers. Senegal caminaba por las calles de la ciudad escondiendo una cultura, tradición e historias personales detrás de cada rostro que quería conocer para poder entenderlos un poco mejor: ¿Qué les lleva a dejar a su familia y a dejarlo todo,  embarcarse para jugarse la vida llegando a nuestro continente? Así fue como decidí emprender nuevos proyectos en Senegal. Allí descubrí la felicidad y la tristeza, el hambre, la vida y la muerte. 
Pero lo que siempre me había atraído era el cuerno de África. Así que finalmente llegué a Etiopía, al Hospital de Gambo.




¿Cómo resumirías tu experiencia en Gambo?
Es una experiencia increíble en todos los sentidos y en todos los aspectos de la vida: médica, personal, humana y espiritualmente. Sobrecogedor.  Deslumbrante. Alumbrante. Impactante. Inolvidable. Vinculante. Excepcional. Aquí comparten cama la vida y la muerte.
Es muy duro ver morir a un niño que no debería morir, un niño que en nuestro país sobreviviría. De este sentimiento y de la experiencia vívida en Gambo nace la necesidad de involucración plena y una decisión de vida.

Ruziya fue tu punto de inflexión con África. ¿Qué te aportó y qué te continúa aportando?
Ruziya supuso sin duda alguna un cambio en mi vida. Poner nombre propio. Detrás de cada cifra hay un rostro. Por desgracia continúa habiendo demasiadas Ruziya. Cada uno tiene su Ruziya. Debemos identificarla, mirarla, escucharla y dejar que su historia penetre en nuestra alma.



¿Cómo quieres corresponder?
No tengo nada que enseñar, nada que aportar, al contrario, son más bien ellas y ellos los que continuamente me dan lecciones, lecciones de vida, de como poder vivir y tenerlo todo cuando a nosotros nos puede parecer que no tienen nada. Te das cuenta que para tenerlo todo no hace falta tanto, tan solo salud, educación y amor.
No hace falta tanto para ser feliz, no hace falta tanto para tenerlo todo.

Estás recorriendo la geografía española presentando el libro que has editado “Alegría con Gambo”. Este libro tiene un carácter solidario y sus beneficios van íntegramente a los proyectos que “DUNA: pequeños granos de arena”, la ONG a la que perteneces, desarrolla en diversos países africanos. ¿Dónde estás encontrando más apoyos?
Sin duda alguna lo mejor de escribir un libro no ha sido ni vender libros, ni ganar dinero, sino que lo mejor sin duda alguna ha sido el ir conociendo a personas como vosotros, personas maravillosas e increíbles.
Jamás imaginé que publicar un libro me abriría la puerta a conocer un sinfín de personas maravillosas, con un corazón enorme, dispuestas a ayudarnos y apoyarnos entre las que también te puedes encontrar tú.
Os doy las gracias por poneros en contacto conmigo, por ofrecerme vuestro apoyo, por ayudarme en la difusión del libro y los proyectos, en la organización de presentaciones, en la búsqueda de subvenciones y apoyos… y todo de manera totalmente desinteresada y altruista, colaborando con ese granito de arena esencial en la Duna.  Gracias.
Gracias, porque cada uno de vosotros aportáis ideas y os comprometéis a desarrollarlas, gracias porque sin vosotros no sería para nada lo mismo.
Cada pequeño granito de arena es esencial, y el libro me ha permitido conoceros a muchos de vosotros y granito a granito estamos creando la Duna. Cada uno de vosotros sois esenciales, sin vuestra presencia a la Duna le faltaría algo. Gracias.
Esto no tiene precio. Vuestro apoyo no tiene precio, vuestro altruismo, vuestra bondad… Gracias…
Sin duda, vosotros, sois lo mejor del libro.



Las redes sociales parece que están teniendo mucho protagonismo en la organización de citas para la presentación del libro. ¿Qué opinas? ¿Cómo lo llevas?
Ciertamente. Para serte sincero debo decirte que previamente a la creación de la ONG no me gustaba nada el Facebook ni las redes sociales, sin embargo al crear la ONG vimos en las redes sociales una muy buena ocasión para darnos a conocer. Y sin duda alguna, las redes sociales nos han ayudado muchísimo.

¿El vivir en primera persona los problemas de los más necesitados del planeta te ha hecho trivializar de los problemas occidentales?
La necesidad material, sí que la trivializas. El dolor y sufrimiento no los trivializas. No, y creo que tampoco debemos hacerlo. Toda vida es importante y si hubiese una vida sin importancia entonces ninguna sería importante. Por el mismo motivo, todo problema y sufrimiento merece una respuesta. No obstante es cierto que no son el mismo nivel de necesidades.

¿Cómo ves la sanidad pública en general y la pediatría en particular en España?
Teníamos una sanidad pública universal y modélica a nivel mundial, creo que sin duda una de las mejores cosas de España y que por desgracia nos estamos autodestruyendo por la sencilla avaricia de algunos, porque los que ya tienen mucho quieren aún más, porque nos importa más el dinero que la salud de las personas, porque vemos en la sanidad un negocio y no la cobertura de la salud.


¿Te ves trabajando en un hospital público español, ya sea en tu comunidad autónoma o en otra?
Por ahora no. Cuando has visto a Ruziyas, Abdulakim, Mikaeli… niños y niñas que mueren de enfermedades que podrían ser evitadas,... enfermedades con cura y tratamiento...
En España, si yo no trabajo aquí, otro médico ocupará mi lugar, e incluso le hago un favor al ofrecrle el puesto. En Etiopía, si yo no estoy, nadie estará para velar por nuestras Ruziya, Abdulakim, etc...

Tras visitar tu blog y leer con atención tus emotivas entradas me pregunto, ¿cómo se puede contribuir a erradicar la desnutrición?, al menos en Gambo.
Garantizando el acceso al agua potable, optimizando el rendimiento de las tierras de cultivo, garantizando el acceso a las escuelas de niños y especialmente de las niñas.
Pequeñas acciones con un gran amor. Granito a granito. Todo empieza con un paso, el camino más largo empieza con un primer paso.




¿Qué es lo más urgente?

Cómo decía Paulo Freire “La educación no cambia el mundo, pero cambiará a las personas que van a cambiar el mundo”.
Quien educa a un niño educa a una persona, pero quien educa a una niña educa a una familia entera. Es la educación de las niñas y mujeres la llave.

¿Cuáles son tus deseos de futuro?

Que aprendamos a vivir todos como hermanos. Que olvidemos de una vez el yo soy de aquí y tú de allá, todos somos personas, hermanos, habitantes de un mismo mundo, por cierto, muy mal desarrollado.



“Alegría con Gambo” es un libro a la esperanza ya que el cien por cien de los beneficios de su venta van dirigidos a la ONG “Duna: pequeños granos de arena”, que desempeña proyectos de cooperación y desarrollo en Etiopía y Senegal centrándose en la severa desnutrición que viven los niños y niñas y tratando de poner en práctica los protocolos de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud.