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jueves, 1 de mayo de 2014

Sandra Guerrero. El arte de interpretar el flamenco.

Fotografía @jllpaneque

Sandra Guerrero Toril, La Negra, es una bailaora visceral. Es de esas bailaoras que no deja impasible al espectador. Sandra empieza a bailar a los cinco años y no dejará nunca de bailar porque su vida es estar cada noche sobre el escenario. Ahora, con más de quince años de trayectoria profesional, eso es lo que más le gusta hacer.

Para Sandra, el flamenco y sentirse artista es lo más importante en su vida y por ese motivo no deja de estudiar este arte que tanto y tan grandes artistas ha aportado a la cultura de esta tierra. A Sandra le gusta sentirse acompañada dentro de un cuadro flamenco que crea en lo que hace y eche, al igual que ella,  las entrañas en el escenario.

Sandra es su mejor y peor crítica. Cuando ella se ha encontrado bien en lo alto de las tablas se felicita a sí misma, pero si las musas la abandonan una noche la crítica más dura la recibe de ella misma. Según La Negra, una artista sabe cuando ha estado bien y cuando no, por ello detesta la ojana que alguien quiera pretender darle para consolar una interpretación que no haya sido redonda.

Fotografía @jllpaneque


La Negra es una bailaora de raza y también de tradición. Le gusta la interpretación en el escenario al modo antiguo, sin adornos de modernidad, aunque no se niega al progreso que este arte escénico está experimentando. Sandra valora por encima de todo la veteranía en el flamenco y le gusta poner en su sitio a las grandes artistas, que aunque no tengan gran proyección han vivido y viven para el flamenco, como la bailaora Loli Flores, la cuál adora como profesional y como persona.

Tras haber realizado trabajos como bailaora y docente en diferentes lugares del mundo y bailar en televisión y en las películas de Carlos Saura, Sandra ha emprendido una nueva trayectoria profesional y empieza a echar los dientes en el medio empresarial de la mano de una gran profesional del mundo del flamenco. Maite Pulpón es su socia y una conocida representante de artistas de gran prestigio en el mundo del flamenco a la que avala una trayectoria profesional de más de 30 años.





Fotografía @jllpaneque

Sandra, ¿cómo te defines?
Soy bailaora de flamenco que empecé muy chica en la escuela de Matilde Coral. Me gusta mucho el flamenco y el arte. Soy una bailaora muy sevillana y muy típica. Saqué mi titulación y a partir de los 18 años comencé como artista profesional de baile flamenco. La primera vez que trabajé lo hice con Toná en el tablao El Palacio Andaluz, De ahí fui desarrollándome a otros tablaos y compañías.


¿Dónde te curtes como bailaora?
Tras estar con la bailaora Toná, y estar durante cinco años con la compañía de Cristina Hoyos (donde me solté mucho) me curtí en el tablao El Arenal, donde estuve nueve años. Después trabajé en la compañía de Mario Maya, con quien viajé mucho bailando por diferentes países del mundo.



¿Cuál ha sido tu experiencia más grata?

La verdad es que cada cosa que he hecho me ha aportado algo. Desde luego no es lo mismo ir acompañando, ir de solista o tener un papel interpretativo en la actuación. Ahora me acuerdo de mi participación en el “Villa Marta” de Jerez como artista invitada  en el espectáculo de Domingo Ortega. Es una sensación muy bonita pero he pasado muchos nervios. La experiencia ha sido preciosa y sobre todo el ir de la mano de un gran maestro. 




Fotografía @jllpaneque

 ¿Y la más desagradable en un escenario o en alguno de los países en los que has vivido?
Creo que no ha habido ninguna. A todas les he sacado lo positivo. Pero sí es verdad que fatigas se pasan muchas. Por el tener que adaptarte a otro país, por el tipo de trabajo, pero siempre he tenido la sensación de que me han tratado muy bien y he recibido de la gente mucho cariño y me han dado mi sitio como artista y como persona, ya que en el extranjero valoran mucho el flamenco. En general no puedo decir que haya tenido experiencias desagradables.


¿En qué país te ha gustado más bailar?

Me han gustado mucho Costa Rica, Brasil, Japón y como ciudades Nueva York. Pero depende, cada país tiene su encanto pero a mí me gusta que tengan playa, que soy muy friolera [risas].


¿Cómo te las apañas para comunicarte en Japón?
Yo los idiomas como que no. Yo soy muy andaluza y en Japón me las apañaba muy bien, principalmente porque ellos hablan español [risas]. Yo soy una persona muy expresiva y muy preguntona. Con respecto a la comida no tenía problema porque yo siempre comía lo mismo y llevaba escrito en un papel lo que quería. Menos mal que yo no cambio [risas].




Fotografía @jllpaneque

Negra ¿qué es para ti el flamenco?
Para mí es lo más. Es la fuente del arte de la que se bebe en Andalucía y fuera de Andalucía. Por otro lado es un diamante en bruto del que todavía queda mucho que sacar. Evidentemente depende de la intensidad que le implemente el artista.


¿Cómo ves el flamenco en la actualidad?
[Sin dudarlo] Lo veo muy moderno. Está evolucionando mucho y eso lo veo positivo, pero el problema es que hay muy poco trabajo. Yo creo que cada vez se está valorando menos al artista y se paga mucho menos por un espectáculo. Aunque creo que todo viene vinculado a la circunstancia que nos ha tocado vivir.
De todas formas a mí me gusta más lo añejo, lo puro, y valoro lo que había antes. Con respecto al baile, está evolucionando bastante. Por otro lado, veo bien que se nombre al flamenco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad pero en realidad eso, ¿para qué nos sirve si los artistas están con una mano delante y otra detrás?


¿Cómo ves a la mujer dentro del flamenco?
Yo veo que la mujer, por lo menos en Madrid, está teniendo más presencia dentro de los cuadros flamencos. Está el ejemplo de Antonia, que toca la guitarra o muchas bailaoras que hacen las palmas o incluso cantaoras japonesas. Eso en Sevilla no se ve tanto. Una mujer tiene mucha fuerza, es el carácter, la sensualidad y aporta mucho color, en todos los sentidos, a un espectáculo.


El interés por el flamenco ¿está puesto en valor por los extranjeros o por el contrario se valora desde dentro?
[Directa] Se valora desde dentro. La opinión que más importa es la del artista. Aunque es importante lo que piense el público y debe irse satisfecho y habiendo aplaudido tras haber disfrutado de un espectáculo, aunque el que griten mucho no quiere decir que le guste, a lo mejor es una ordinaria [risas].   

Fotografía @jllpaneque


¿Dónde te has encontrado la reacción más fría?
En Arabia Saudí. Es otra cultura. Viene a ver un espectáculo con mucho respecto y admirando la representación pero sin expresar. Muy diferente a Japón que se presentan las chicas con un pay-pay gigante con tu nombre y tu foto en pañuelos, o la bandera de España.


Como profesora de flamenco te has recorrido las grandes ciudades del mundo ¿En cuál te has sentido como en casa?
[Pensativa] En Japón, en Costa Rica y en Perú. Aunque todo depende de la energía con la que tú vayas, las amistades con las que lo compartas, con los alumnos, con el clima. Todo hace un montoncito.


Tienes el record Guinness en velocidad de taconeo ¿Cómo fue la experiencia? ¿Te has planeado otro record?
[Sonriendo] Esta historia tiene mucho arte. Mi amiga Alicia Márquez me informó de la convocatoria de un casting que organizaban unos señores de Madrid. La prueba consistía en taconear sobre dos sensores que median la velocidad de golpeo de la punta del zapato. Y me cogieron. A mí me pilló en la etapa del tablao El Arenal, allí se baila con mucha fuerza y mucha rapidez y yo estaba como los toros de Miura [risas]. Me pagaron el caché y luego me invitaron a un programa de Antena 3 donde iba apadrinada por el piloto Carlos Sainz. Allí una chica quería competir conmigo. Realicé otra vez la prueba en el programa y otra vez que salí ganando. Me lo han vuelto a proponer más veces que no he ido. Yo no estoy para pegar porrazos, yo estoy para desarrollar mi arte, mi técnica y mi forma de expresarme en un escenario. De todas formas todavía nadie ha logrado superarlo. Ni mujeres, ni hombres.  

Fotografía @jllpaneque


Impartes y organizas Master Class. ¿En qué consisten?
Se le ofrece al público a un artista como maestro durante una hora y media y tras la formación le realiza una actuación. Esa sería la versión exprés. También está la opción del curso semanal. En este tipo de cursos el alumno viene con las ideas muy claras de lo que quiere y busca artistas valorados que nosotros tenemos en nuestra cartera.


¿En qué proyectos estás metida?
Ahora tengo de socia a mi representante, Maite Pulpón. Ella es la directora de una empresa de eventos y espectáculos flamencos en la que yo llevo la producción. Ella lleva las relaciones con los artistas y yo la logística. El evento más próximo que tenemos es el próximo martes 6 de mayo, durante la semana de la feria de Sevilla. Estamos montando una caseta flotante dentro de un barco en el río Guadalquivir. Entre las dos y las seis de la tarde el público asistente disfrutará de almuerzo, un grupo de sevillanas y un cuadro flamenco además de una hora de navegación.
En la empresa estamos luchando por los artistas. Tanto Maite como yo hemos pisado las tablas y tenemos muy presentes las dificultades por las que pasa un artista y por eso queremos que nuestros representados tengan su trabajo dignificado.

 Fotografía @jllpaneque