jueves, 30 de octubre de 2014

Guillermo Sánchez. Pasión histórica por Sevilla




Fotografías @jllpaneque

Guillermo Sánchez Martínez es periodista de profesión y vocación, e investigador histórico por afición. Un encargo de su hermandad lo termina imbuyendo en la Sevilla del siglo XVII de tal manera que le proporciona los mimbres para elaborar el canasto que llega a transformarse en su obra de iniciación en la literatura, “La levitación”.



Fotografías @jllpaneque 

Esta novela histórica, que refleja el realismo mágico sevillano y que a través de sus protagonistas recuerda las tribulaciones de otros pillos que han pasado a la historia, relata la decadencia vivida por sus moradores tras el Siglo de Oro hispalense.

En esta Sevilla amurallada calan las influencias de los que pasan y van dejando su huella y que poco a poco han ido conformando la personalidad e idiosincrasia del sevillano. Guillermo rescata desde las recetas a los oficios, desde las supersticiones a las prácticas inquisitoriales, todo con el objeto de ilustrar una ciudad que fue el centro de un imperio y que no supo mantener.

El autor considera que la decadencia social de aquel momento histórico es análoga a la situación de la sociedad en la actualidad y que el haber vivido la experiencia no nos ha enseñado a superarnos y adaptarnos.



Fotografías @jllpaneque  


¿Porqué una novela histórica de Sevilla? ¿Se ha debido a tú pasión y conocimiento de la ciudad?
Sí, claro, lo hago por la pasión que la ciudad siempre me ha despertado. Pero realmente también fue producto de la casualidad. Una hermandad, que es la hermandad con la que salgo de nazareno y de la que siempre he sido hermano, La Soledad de San Buenaventura me encargó que historiara la cruz de guía de la hermandad. Esa cruz de guía era la cruz que presidía un cementerio de emergencia que hubo en Caño Quebrado, en la calle Feria, frente a Montesión y donde fueron sepultadas todas las víctimas de la epidemia de la peste de 1649, todas las víctimas del norte de la ciudad. Como consecuencia de historiar descubro que había pocos datos de la cruz de guía. Sabemos que estuvo en el cementerio, que luego la tuvo una hermandad que es el origen de la Hermandad de San Buenaventura, pero lo que a mí me comienza a fascinar cuando empiezo a estudiar la cruz de guía y la epidemia de peste es cómo era la ciudad de la decadencia. Entonces descubro que realmente la personalidad actual de Sevilla no se forja en el siglo de Oro, en el siglo XVII, sino que se forja en la decadencia. Hubo un momento en que Sevilla era una ciudad donde había muchos oportunistas, donde corría el oro, y no sólo pasaba de largo sino que se quedaba en la ciudad [...], pero a partir de la epidemia de peste de 1649 nace una nueva ciudad, nace un nuevo concepto. Los sevillanos actuales no somos hijos del siglo de Oro sino hijos de la decadencia que empieza con esa epidemia de peste. Entonces esa fascinación que ejerce en mí el conocimiento de ese proceso de transformación la Sevilla del siglo de Oro en la Sevilla de la decadencia, en la Sevilla Barroca, termina dándome pie a escribir una novela [...].





Fotografía cedida por @ferufab

¿Qué encontramos en “La levitación”?
Yo creo sinceramente que al final transito por lugares comunes en la literatura, que son el amor, la lealtad, la amistad, el humanismo,... y creo que a través de personajes que son todos de ficción pero que son personajes que existieron, e intento reflejar una época. Realmente es la historia de dos niños, Juanelo y Jusepe y a través de estos dos niños, utilizados en la ficción como modelos para las obras “el aguador de Sevilla” de Diego Velázquez, pues son contemporáneos a la etapa de pinturas de juventud del pintor sevillano. Yo he intentado reflejar lo que verdaderamente era una ciudad alucinante.



Fotografías @jllpaneque 

Los iluminados o iluminati tuvieron gran protagonismo en la Roma del siglo XVII, ¿tanta presencia tenían en Sevilla o se ha ficcionado la historia?
Mucha más, mucha más que en Roma. Los iluminados no tienen allí tanta influencia en la espiritualidad de la época como la tienen en Sevilla. Había unas corrientes espirituales en ese momento y yo elijo una en concreto que tuvo muchísima relación con la proclamación del Dogma de la lnmaculada Concepción. De hecho, quienes en aquella época eran perseguidos por sus ideas espirituales son los que terminan al final consiguiendo una evolución en la mentalidad de la Iglesia, y esta termine aceptando el Dogma de la Inmaculada Concepción. Realmente es el último proceso inquisitorial contra los iluminados de Sevilla. Ya no hubo más procesos inquisitoriales contra los iluminados porque cambian los objetivos de la inquisición, pero ese último gran proceso fue dirigido contra grandes personalidades de la ciudad como Mateo Vázquez de Leca y Bernardo de Toro, que tuvieron una influencia decisiva en la proclamación del Dogma de la Inmaculada y contra, no se olvide, Juan Martínez Montañés, que ahora precisamente se cumplen 400 años de la creación de la efigie de pasión y precisamente en uno de los capítulos narro la primera salida de pasión a la calle con la presencia de Martínez Montañés. Martínez Montañés fue perseguido, fue investigado por la Inquisición e incluso existen documentos que acreditan que fue acusado por la institución. Creían que aquella inspiración que tuvo al hacer el señor de pasión solo podía ser conseguida, por lo sobrenatural, a través de arrobamientos espirituales que conseguían mediante técnicas adquiridas en las congregaciones espirituales. Juan Martínez Montañés pertenecía a la congregación espiritual de La Granada que tiene un importante protagonismo en el desarrollo de la historia de “La levitación”, donde la levitación es una licencia literaria. Los espirituales de la época creían que una levitación era un fenómeno sobre natural, cuando en realidad era un fenómeno posible. Entonces la literatura está para hacer posible lo que resulta sobrenatural y esa es la licencia que utilizo al comienzo de “La levitación”. [...]






Fotografías @jllpaneque  


¿Qué resquicios han trascendido de esa época? Aparte de los que parecen haberse consolidado en la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura.
Una de las cosas que más me ha sorprendido de la historia del siglo XVII es que siguen inalterables [...] todos los defectos de la sociedad sevillana y española. Piensa por un momento que en aquella época Sevilla perdió una gran oportunidad para crear riqueza aprovechando que era en ese momento el auténtico centro del universo, como luego ha pasado cíclicamente con la historia de la ciudad. Sevilla ha ido perdiendo una y otra vez las oportunidades que han pasado por su puerta. Una de las cosas que más me ha sorprendido es la analogía del tiempo actual con el siglo XVII. Aquí llegaban los galeones cargados de oro y de plata de las Américas, pero esas riquezas que entraban por Sevilla no se quedaban aquí, ni se quedaban en España para remediar las desigualdades o para remediar la pobreza, todo ese dinero pasaba a formar parte de los bolsillos de los banqueros genoveses y alemanes,... fíjate en la analogía temporal, por lo que de algún modo sigue pasando algo parecido.
Ese dinero que llega de América [...] y engorda los bolsillos de los banqueros y la quiebra de la administración por la corrupción [...], lo sufre la población, la ciudad y el país se empobrecen. Empiezan entonces a cerrar todos los centros de caridad, empiezan a cerrar todos los hospitales públicos, empiezan a cerrar todos los hospicios,... El resultado de todo aquel desastre es que los niños y los ancianos terminan en la calle pidiendo dinero y el Estado no puede hacer frente a aquel desastre que crea la mala administración y las corruptelas.



Fotografías @jllpaneque 

En “La Levitación” se descubre página a página como va cayendo poco a poco el Siglo de Oro de nuestro país y sobre todo de Sevilla. ¿Porqué ese periodo histórico?
Yo creo que encuentro todas las características en la ciudad y en esa época que tienen los condados míticos de la literatura. El Macondo de García Márquez o el mundo de Juan Lobón que recrea Berenguer  o la Argónida que recrea José Manuel Caballero Bonal, son mundos basados en la realidad pero son mundos fantásticos. [...] Con toda la información y documentación que tenía del siglo XVII me sentí muy cómodo haciendo literatura porque solo tenía que ejercer de periodista, no de autor literario, ¿por qué? Porque realmente parecen exageraciones pero Sevilla tenía eso, iluminados, tenía una catedral inmensa, tenía la Inquisición en el castillo de San Jorge, que era la mayor fábrica de miedo de España y del mundo conocido hasta el momento. Por la Sevilla de la época circulan pícaros, gente codiciosa y sin escrúpulos, matones a sueldo,... y todo eso crea un ambiente y una atmósfera que parece nacida de la ficción y sin embargo todo lo que concurre en la ciudad en aquella época parece mentira, parece literatura pero fue realidad y sin ningún esfuerzo parece literatura lo que solo es un ejercicio de periodismo.



Fotografía cedida por @ferufab

¿Es tu relación con la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura el punto de partida hacia el desarrollo de una historia alrededor de esta congregación?
Lo que pasa es que el historiar una hermandad que nace para rendir culto a la memoria de los fallecidos en aquella epidemia de peste, me hace descubrir la existencia de otras congregaciones religiosas y hermandades. Esto a mí me pareció sorprendente y en concreto la historia de la congregación de la granada, con un personaje llamado Rodrigo Álvarez, que llegó a ser confesor de Santa Teresa de Jesús y que cree en las profecías y que monta alrededor de su congregación religiosa un combate contra el anticristo que debe resolverse al final de los tiempos. Era una congregación religiosa que realmente creía que estaba librando una batalla contra el demonio y que esa batalla tenían que traspasarla de padres a hijos según las ideas del círculo de seis personas que siempre debía mantener el secreto hasta el fin de los tiempos. [...] Me parecía que tenía todos los ingredientes para una novela.



Fotografías @jllpaneque 

Es destacable la descripción que realizas de los callejones, plazas, vida y costumbres de la ciudad. La obra huele a Sevilla conforme vas imbuyéndote en su lectura. ¿Haberte embriagado de sus aromas en primavera realizando retransmisiones de Semana Santa te ha ayudado en la descripción?
[Risas] Sí, es posible. Yo una vez en Semana Santa resulta que estaba retransmitiendo la entrada de la cofradía de Los Servitas y entonces Luis Baras me pidió que explicar qué sentía y qué estaba viendo,... y yo en un momento de la descripción de la belleza de Plaza de Santa Isabel llegué a decir que es un sitio donde no me importaría morir,... y bueno, ahí lo dejé. Al año siguiente se voló, a consecuencia de un temporal, una sombrilla que había instalado la hermandad de Los Servitas en la azotea y la sombrilla vino a clavarse a un metro de donde yo estaba retransmitiendo y por un momento pensé que aquel éxtasis estuvo a punto de convertir una descripción poética en una profecía [risas]. Era una anécdota pero sí, cada rincón de la ciudad a mi me embargan por su belleza y que da lugar a que se digan exageraciones poéticas como la de que existen lugares de la ciudad donde no te importaría morir.




Fotografía cedida por @ferufab

Los personajes velazquianos Juanelo y Jusepe son los pícaros protagonistas que hacen de conductores atribulados de las anecdóticas historias acontecidas, así como testigos de excepción del hambre, la inmundicia, la peste y la inquisición, ¿Es más fácil desarrollar un personaje conocido (en este caso de la pintura), o crearlo de la nada?
La verdad es que estaban todos creados de la realidad. La relación que se crea por ejemplo entre Jusepe y Juanelo es una relación parecida a la que puede establecerse entre Cipión y Berganza o entre tantas y tantas parejas de pícaros que hay. Ahí no invento nada, y a partir de estos personajes de ficción trato de soltarlos en un mapa de la ciudad, que yo entendía debió existir, por todos los datos y todo lo que había leído de la ciudad del momento. Tengo que reconocer que no me resultó especialmente difícil. Es verdad que una de las críticas que ha recibido la novela es que existen más descripciones que acción, es posible y lo tendré en cuenta para próximas novelas. Yo creo que al final la acción termina siendo trepidante pero no porque yo tuviera mucha experiencia, ya que era mi “ópera prima” literaria, sino porque dos personajes en la ciudad corrían las vivencias, prácticamente, de las cosas que pasaban en la ciudad. Esos dos personajes tienen que sufrir la persecución de la Inquisición, estos dos personajes, como todos los sevillanos de aquella época a comienzos del Siglo XVII, tienen que sufrir una inundación del río Guadalquivir, que siempre tendía a recuperar lo que fue suyo. Una inundación tan terrible donde queda sepultada bajo el agua más de la mitad de la ciudad y una epidemia de peste donde muere la mitad de la población. Sevilla era una ciudad en plena decadencia, de ciento veinte mil habitantes [...] empieza a descender su población a causa de la epidemia dejando la ciudad con sesenta mil. Sevilla no se recupera demográficamente hasta prácticamente los albores de la exposición universal de 1929. [...] Esta epidemia condiciona toda la historia de los últimos cuatro siglos de la ciudad. Muchas cosas acontecidas en ese siglo condicionan el presente todavía. 



Fotografías @jllpaneque 

Tu vinculación con la Semana Santa te hace recabar información hasta los orígenes o germen de la misma, en un Vía Crucis de la procesión de “los empalados” ¿Cómo llegas a ella? ¿Qué te la descubre?
Me la descubre la investigación de la Congregación de la Granada. [...] El mayor centro de ajusticiamiento de toda España está en Sevilla y su castillo de San Jorge, aunque los actos se hacían en la Plaza de San Francisco y a los condenados se les quemaba en los alrededores del Prado de San Sebastián, entre el Prado y El Porvenir. El centro del poder estaba en el castillo de San Jorge. Yo he podido recrear cómo eran aquellas procesiones y aquellos autos de fe, porque existe documentación aunque se haya perdido mucha de ella por culpa de las inundaciones y del traslado de toda la documentación que existía en el castillo de San Jorge, tribunal de la Santa Inquisición de Sevilla. De todo lo ocurrido en los procesos inquisitoriales de Sevilla de aquella época hay que documentarse a través de la relación epistolar que el tribunal de la Santa Inquisición sostiene con Toledo y con Madrid. Aquí se han conservado las cartas que Sevilla mandaba a otros centros inquisidores pero no quedó nada y buceando en esta correspondencia he encontrado muchas cosas que después me ha servido para recrear cómo eran los autos de fe o cómo se quemaban a los inculpados.


¿Qué tiene “La Levitación” de inventario de la ciudad? ¿Y de glosario de palabras perdidas? O simplemente su intrusión es por impregnar más realismo el desarrollo del relato histórico?
[Directo] No, No. Es un glosario de palabras perdidas. Es verdad que hay un interés en hacer eso. De hecho me tomé el trabajo,... en todos los regajos, en toda la documentación que iba encontrando, en documentos de albaceas, de herencias sobre objetos que existían, sobre oficios de la época, de ir pacientemente en el transcurso de obtención de la documentación de ir duplicándola y tengo documentación paralela. Esta documentación me va a servir para recrear la historia y todas las palabras que me van llamando la atención y que no conozco. Procuro luego investigar sobre el significado de las mismas y de esa primera selección que hice de palabras muertas. Es decir, había palabras que estaban heridas de muerte, que son las que al final terminan salpicando la historia e impregnando el libro. Voluntariamente, como si las echara en un salvavidas, las echo encima del libro. Comprendo que también con ello dificulto gravemente  muchas veces la sencillez de la lectura. También comprendo que además de partir de esa decisión que tomo elevo un poco el nivel de comprensión de la novela y queda al final una novela para buenos lectores. [...] Estas palabras que quizás lleguen a estar condenadas por su falta de uso, proceden de utensilios que ya no se emplean, comidas que ya no se hacen, por oficios que ya no existen y que vemos por ejemplo en las calles de la ciudad quedan muchos de ellos como de lineros, cedaceros, chapineros,... y muchos otros oficios que desconocíamos en qué consistían.


Fotografías @jllpaneque

El comprender la decadencia de la ciudad nos hace más conocedores de la ciudad que hoy vivimos?
Por supuesto. Sevilla por ejemplo tiene en aquella época la posibilidad de hacer unos grandes astilleros porque de Sevilla con su puerto de Indias era el centro del mundo y desde donde partían y regresaban obligatoriamente las cabeceras de flotas que querían ir, primero a América y luego, más adelante al sur de Asia y Filipinas.
Sevilla va perdiendo poco a poco las oportunidades de mantener su riqueza, en parte porque la administración central no invierte en la ciudad pero también porque los sevillanos de aquella época no tienen altura de miras como para dedicarse a que el río, que era por donde entraba la riqueza, mantenerlo incluso para que entraran los barcos de gran calado, para evitar que las naos cayeran en la barra de Sanlúcar,... y limpiar la ciudad. En definitiva invertir de acuerdo con los diagnósticos que hacían ingenieros italianos, para que el río no inundara la ciudad. [...] Construir en Sevilla galeones con buenas maderas aprobándose que llegase la madera del norte de España o incluso del norte de Europa. Desde la explosión del molino de pólvora que llegara a estallar algunas vidrieras de la catedral, se decide no seguir siendo el centro de distribución. La pólvora hubiera sido un buen negocio para la ciudad teniendo en cuenta que de Sevilla salían los galeones. España estaba metida en varias guerras. La ciudad fue perdiendo una tras otra las oportunidades que estaban pasando por delante de su mirada. Para sorpresa de los sevillanos que haya vivido el último siglo de historia, hemos visto cómo se ha reproducido la historia. Aquí tenemos que ir dando saltos de canguro, no como las personas normales, la ciudad anda a saltos de canguro esperando que una exposición universal salve y vaya poniendo al día a la ciudad de todas las infraestructuras que va necesitando a diario.


¿Son las corruptelas de entonces paralelas a las inmundicias de hoy?
[Risas] Totalmente. Lo primero que tienes que pensar que se mantendría el orden y mentalidad medieval por el cual la desigualdad era un mandato divino que había que aceptar con naturalidad y con resignación. En aquella época la política la hacían los Caballeros veinticuatro. Para ser Caballero veinticuatro no había que demostrar que se sabía gobernar, simplemente ser hijo de la nobleza, heredar el cargo o simplemente apostar un dinero y conseguirlo en puja para luego ejercer ese cargo político, lógicamente en derecho propio o en derecho de grupos económicos que se veían favorecidos por esos políticos. Cuando uno echa la vista atrás siente mucha frustración. Yo comprendo que entonces no existía ni capacidad para realizar control real de la corrupción, pero claro, es muy frustrante ver que cuatrocientos años después la democracia tampoco ha sabido ni rectificar, ni plantear esos controles sobre los políticos para que no se corrompan.
Por ejemplo el Conde Duque de Olivares, que fue valido de Felipe IV y que era sevillano, fue el primer especulador de terrenos de la ciudad. Él compra la zona de callejones y la Resolana para especular posteriormente con el suelo,... esto lo hacía el valido de Felipe IV. Pero resulta que coges el periódico del día y te das cuenta de que siguen pasando las mismas cosas sin que la democracia lo haya impedido. Tenemos que reflexionar mucho sobre el porqué la democracia no haya sido capaz de ejercer esos controles sobre los políticos para que la malversación y la corrupción continúen vigentes como cuando estaban los caballeros veinticuatro y por orden genealógica ejercían el poder. Ahora es por orden democrático, por orden del pueblo. Es triste que no se haya sabido corregir.

 Fotografías @jllpaneque


¿Hemos dejado de pertenecer a una ciudad de confusión y “mal gobierno” o es intrínseco al ser humano?
[Riendo] Pues sí. La pregunta es buena [risas]. Mira, le regalé el libro tanto al anterior alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, como al actual alcalde de la ciudad Juan Ignacio Zoido y a ambos les recordaba en la dedicatoria que les hice que en Sevilla durante mucho tiempo hubo en la puerta de Carmona un cartel y que alguien posiblemente afectado o desengañado, o simplemente atracado por algún ratero, al salir de la ciudad pintó en su momento como motivo de alertar a extranjeros y visitantes un cartel que rezaba “Bienvenido a la ciudad de la confusión y mal gobierno”. Ese cartel, por las razones que fuera, nadie se atrevió a quitarlo porque no se sabía si había sido puesto incluso por la autoridad. [...] Entonces yo les dije a los dos alcaldes que quizás habría que avisar en las entradas de la ciudad que ésta seguía siendo la ciudad de la confusión y el mal gobierno.
 

¿Conoces a muchos “Bernardinos Monroy” y “Catalinas de Asís” que reeduquen fuera de los contextos escolares en el amor a los libros y la literatura?
Sí, sí. Yo creo que siguen existiendo. Probablemente el mundo esté más necesitado de este tipo de personajes porque justamente lo que ocurre cuando quiebra la administración del Estado, es el cierre de todo lo vinculado con lo social, como los hospicios, los hospitales públicos,... [...] y deja de atenderse a las personas. Surgen entonces dos corrientes que giran alrededor de lo mismo. Un nuevo humanismo nace y con él un nuevo sentido de la filantropía, de ayuda al prójimo. Cuando ves que la gente está muy necesitada, realmente se pone a prueba la actitud del ser humano y ahora estamos viviendo de nuevo esa situación de pobreza, de ver tanta gente desangelada en la calle y sin medios, pone de nuevo a prueba la posibilidad de crecimiento de un nuevo humanismo y de ese nuevo sentido de la filantropía. En aquel momento crecieron las corrientes espirituales y por otro lado había mucho Bernardino Monroy y mucha catalina de Asís que personalmente tomaban una decisión personal de entregar su vida a la ayuda de los necesitados, y a lo mejor en esta época tendríamos que volver a recuperar. Muchas veces no es solo el dinero, se puede dar una sonrisa, se puede dar una mano, se puede dar afecto, se puede enseñar, se puede dar calor y a lo mejor esa historia, al igual que esta, puede enseñarnos que hay que reinventar un nuevo humanismo y un nuevo sentido de la filantropía.

Fotografías @jllpaneque

jueves, 23 de octubre de 2014

Regresan las tardes flamencas


Fotografías @jllpaneque

Ayer comenzó una nueva temporada flamenca en el pabellón de Andalucía, sede de la RTVA. La sala circular del pabellón, rincón flamenco de la cadena pública, acogió ayer miércoles a la cantaora Felipa del Moreno acompañada a la guitarra por un joven y virtuoso Manuel Valencia, receptor en esta convocatoria del premio Giraldillo que otorga la Bienal de Flamenco de Sevilla. En sus cantes por alegría, tarantos y bulerías, las palmas de Carlos Grilo y Manuel Salado adornaron la actuación de la jerezana que brilló en la soleá, aprendida de la mano de su tío “Terremoto”.




 Fotografías @jllpaneque 

Abrió la tarde Manuel Valencia con su guitarra tocando unas bulerías por soleá y una gandinga. Tras su intervención se le unió Felipa con Grilo y Salado para terminar de traer a Jerez al escenario. Un público entregado disfrutó con los cantes por fiesta de los que Jerez se caracteriza y dejaron en alto la tarde para la segunda actuación.



Fotografías @jllpaneque

El cierre a la tarde flamenca vino de las manos y la voz de Ricardo Fernández del Moral, el cluniense de Daimiel, premio lámpara minera de la Unión en el año 2012 donde también triunfó en cantes como la soleá, tangos y tarantos llevándose los triunfos de la convocatoria ese mismo año. Ricardo sorprendió a los aficionados con un estilo distinto, una forma diferente de presentar el cante dentro del purismo del que hace gala en su forma de vivir el flamenco. La guitarra y voz en una misma figura artística era una imagen del siglo XIX en el flamenco, pero este tímido guitarrista logró vencer sus tabúes y salir del acompañamiento para acompasar su torrente de voz y brindar a los presentes su arte.





Fotografías @jllpaneque 

Ricardo se presentó con una malagueña y se despidió con una toná. Entre los cantes de apertura y cierre una soleá, una petenera y una minera que redondeó en taranta. Triunfo de un joven artista que bien merecido tiene el premio más prestigioso del flamenco.




Fotografías @jllpaneque 

El nivel lo dejaron bastante alto para las siguientes convocatorias de este Foro Flamenco que organiza Canal Flamenco Radio y que el programa Lo Flamenco de Canal Sur Televisión ofrece en sus emisiones semanales los viernes de madrugada. Las próximas citas el 19 de noviembre y 17 de diciembre a las 19 horas, el cartel por decidir. 

  Fotografías @jllpaneque

jueves, 16 de octubre de 2014

Instagram versus Fotografía

Fotografía de @ferufab

Esta semana la periodista Alicia Ibarra se hacía eco en gonzoonews de un artículo de la escritora Kate Bevan en “The Guardian”. En el mencionado artículo, la británica especialista en tecnología y redes sociales, ponía en cuestión la aplicación Instagram y cómo ésta degrada la “auténtica fotografía”, así como el uso de los filtros de la app que homogeneiza todas las imágenes acabando así con la creatividad.

Fotografía de @sirenhada

 Pero ¿realmente Instagram está enfrentado a la fotografía profesional?



Fotografia de @alfonso.vargas.p   

Esta aplicación es utilizada diariamente por 200 millones de usuarios en el mundo, muchos de ellos fotógrafos profesionales que utilizan la aplicación para difundir sus trabajos con más inmediatez de la que puedan llegar a ofrecer sus páginas web o sus cuentas en Pinterest o Flickr. Para ellos no está reñido el “retocar” la luz o el color a golpe de clic con la creatividad. Evidentemente la creatividad y el estudio que han realizado los fotógrafos o amateurs de este arte no tiene porque ponerse en cuestión por que la plataforma en la que se expone sea utilizada por personas cuyo objetivo en esta red social sea narcisista o simplemente divulgativo de la vida social que están llevando.



Fotografía de @alfalcont

Instagram es la red social de las emociones, los gatos y las nubes, pero también es el progreso, el avance tecnológico y otra forma de democratización cultural ya que abre la posibilidad de acceder a las obras de grandes profesionales de la imagen, desde retratos a paisajes naturales, desde lo antropológico a detalles mínimos, desde lo natural a lo arquitectónico.


Fotografía de @agucg

Alicia Ibarra realiza una retrospectiva del debate en controversia generado desde los orígenes de la fotografía en color en 1861, cuando el científico escocés James Clerk Maxwell puso en jaque a los fotógrafos que veían amenazada la fotografía en blanco y negro, la fotografía que era “la auténtica”. Este debate continúa vigente pero adaptado a los tiempos que vivimos. ¿Desaparecerá?, ¿eclipsará?,...




Fotografía de @juanmatroyano

En la actualidad muchos fotógrafos están volviendo a la fotografía analógica, tanto en grandes formatos (6x6, 6x7, 4x4,...) cómo en 35mm ya que según ellos, la calidad y texturas que ofrecen estos soportes aún no se ha logrado en el mundo digital. No obstante no dejan de tener perfiles en esta y otras redes sociales donde la fotografía es la protagonista o el nexo común en los intereses de los que allí se acercan. El caso de Andrés Torreadrado (@memoriadepez en Instagram), es de esos primeros que están regresando al analógico y que utiliza Instagram como divertimento, no considerándolo profesional y por el cual no debe juzgarse el trabajo de un profesional de la imagen fija.

 Fotografía de @memoriadepez

Tampoco son desdeñables los perfiles de muchos aficionados o aficionadas que con mucho arte e interés reflejan retazos de vida, en ocasiones con reflexiones, en otras acompañados de poesía, pero siempre con la imagen como percha sobre la que expresar en un momento determinado, en ese momento que cuelgan la fotografía, lo que están viviendo o simplemente viendo.

 Fotografía de @pepeflorido

No quiero llevar a confusión y es evidente que cualquier “instagramer”, por muy creativo que sea, no sería capaz de sacar un trabajo fotográfico profesional hacia delante, zapatero a tus zapatos, pero no es cuestión de demonizar una aplicación tecnológica por el uso que se le está dando por particulares. Como Alicia Ibarra comenta en su artículo que en “el siglo XX se pensó que los fotógrafos podrían quedarse sin profesión debido a la comercialización de las cámaras fotográficas”, este debate se volvió a repetir a comienzos del siglo XXI con respecto a las cámaras digitales y ahora parece clonarse en el discurso de detractores de la aplicación.


Fotografía de @txaverius

 De todas formas la libertad de usarlo o no está en cada uno de nosotros aunque sí he de decir que es una red social que genera adicción por lo estimulante que resulta ver el trabajo de personas de diferentes partes del mundo unidas a través de una pasión común, la fotografía.

Fotografía de @mickeyriosbracero



jueves, 9 de octubre de 2014

Joaquín Fernández Igual. La experimentación polifacética



Fotografías @jllpaneque


El escenógrafo y artista plástico Joaquín Fernández Igual inaugura el próximo 10 de octubre la muestra “Gines... de arte” en la que expone una retrospectiva de su obra con diferentes representaciones creativas.

Fotografías @jllpaneque


Fernández igual trabaja y domina las diferentes técnicas de expresión artística mostrando a través de la escultura, pintura y fotografía digital su particular y costumbrista visión de lo que le rodea.


Fotografías @jllpaneque

En su anterior muestra celebrada en el pabellón de Andalucía, sede de la Radio Televisión Andaluza, pudimos conocer un poco más las creaciones de este artista multidisciplinar que con el color y trazos de luz transmitía sentimientos de esperanza.



Fotografías @jllpaneque

Joaquín trata de mostrar a través de su obra los resquicios de inspiración que le  permitieron andar por el camino creativo. Los retratos de sus padres, hija y esposa, las transparencias vítreas, las tonalidades cromáticas, son sus sujetos,... sus testigos permanentes que conforman la obra pictórica de este creativo.




Fotografías @jllpaneque


Las esculturas también ponen de manifiesto la facilidad plástica del artista que muestra en distintos bustos, con diferentes técnicas, obras que el visitante disfrutará por sus texturas.





Fotografías @jllpaneque

Fernández Igual define su compendio de obras como un escape a la imposición monolítica que oprime la cultura. Saliéndose de los convencionalismos culturales y los circuitos establecidos, este artista experimentado continúa su camino creativo hacia la búsqueda de respuestas claras que materializará en obras pictóricas, fotografías o esculturas que siempre despertarán los sentimientos del que observa.




jueves, 2 de octubre de 2014

Paco de Lucía. Vida y obra de dios.



Fotografías @jllpaneque

El pasado 5 de septiembre se inauguró la exposición "Paco de Lucía. Fuente y Caudal" en el Dormitorio Bajo del Espacio Santa Clara, lugar designado como sede de la XVIII Bienal de Flamenco de Sevilla.



Este convento bellamente restaurado bien merece una visita y buena excusa sería adentrarnos en la figura del guitarrista algecireño y conocerlo a través de los recuerdos familiares, fotografías, piezas artísticas, discografía y los libros escritos acerca del genio de la guitarra española, del dios de la guitarra flamenca.



La exposición ha sido el marco visual para el I Simposio Internacional donde se ha analizado la obra del de Algeciras entre el 22 y el 26 de septiembre en el Fibes. Con la colección, comisariada por Juan José Tellez, se puede disfrutar de las instantáneas cedidas para la ocasión por su hijo, Curro Sánchez, su segunda esposa, Gabriela Canseco, y su hermano Pepe de Lucía. Pepe, del mismo modo, ha aportado a la muestra las manos de bronce esculpidas por Nacho Falgueras que acompañarán al maestro en su reposo perpetuo en su Algeciras natal.

Destacan en la exposición los catavinos de plata que ganaran Paco de Lucía con su hermano Pepe en el concurso de Jerez celebrado en el año 1962. Por otro lado, los Discos de Oro y Platino alcanzados por las ventas de los discos “Entre dos aguas” y “Fuente y Caudal”, son otros de los elementos llamativos de este homenaje al guitarrista.



Durante el paseo por la sala acompaña la música y voz de Paco recogidas en el documental realizado y dirigido por su hijo Curro Sánchez y en que durante hora y media narra la vida y obra del genio que subiera a los ocho años con una guitarra a un escenario y bajara en febrero del presente año para abandonarnos definitivamente habiendo puesto en valor a la guitarra dentro del panorama musical mundial y sobre todo, designando un antes y un después para todos los guitarristas que han seguido la estela del músico.

Hasta el próximo domingo día 5 de octubre puede visitarse esta exposición que invita al conocimiento de una figura, de un maestro, de un genio que desde la timidez se escondía tras la guitarra para deleitar al que escucha y emocionar al que siente el flamenco.